Mediterráneo

Piezas de inspiración marina, hablan de la luz y la claridad que bañan las costas del mediterráneo, azules, verdes y blancos junto con reflejos metálicos y plata.

La técnica utilizada para cocer los esmaltes se denomina rakú, es poco común y tiene su origen a partir del siglo XII en las ceremonias del te en Japón.

Esta técnica se puede definir porque conlleva un carácter investigador, creativo y de experimentación, se concede gran importancia a la espontaneidad que juega un papel muy importante. El rakú exige una intuición que fluye libre y espontáneamente. Es una compleja alquimia donde intervienen los cuatro elementos de la tierra. Se obtienen tonalidades texturas y matices nunca iguales de una pieza a otra, lo que le confiere a cada pieza la cualidad de única.

Piezas de la colección